Una carta a mi misma en el futuro

Una carta que viaja en el tiempo

¿Quién de ustedes cree posibles los viajes en el tiempo? Yo quiero pensar que lo son. Muchas veces he imaginado esta escena de mi misma, adulta ya, caminando sin ver a donde voy, pensando en cualquier problema consecuente de la madurez. Será una lluviosa, en la que me tropezaré con una niña. Morena, gordita, de cabello rizado y amarrado en dos colitas altas que seguro le habrá  hecho su mamá. Recordaré haber visto esas mismas colitas en una foto manchada de los álbumes familiares que celosamente se guardan al fondo de un closet en la casa donde crecí. Entonces lo sabré, que ella no puede ser otra sino yo misma, pero unos años atrás.

Pensaré en improvisar un discurso cool acerca de la vida, de lo que está por venirse sobre ella a mediano y largo plazo, de cómo debe ser valiente, de cómo hay que aprovechar cada minuto con la gente que se ama. Luego, muy a mi pesar, me abstendré de decirle una palabra, para evitar alterar de alguna forma mi pasado y, en consecuencia, mi futuro.

Pensaré: ¡qué perdida de magia! No puede ser que el universo me dé una oportunidad como esta, y yo no pueda aprovecharla.

Esto fue un epic fail

Percatándose de mi decepción, la niña me pedirá una yoka —porque cuando yo era niña adoraba la yoka— a cambio de un secreto. Pero, ¿qué podría saber mi yo del pasado que mi yo del futuro desconozca? Sólo por curiosidad, le daré a la niña lo que pide. Ella me contará que cuando crezca quiere ser heladera. Que quiere comenzar con un carrito de helados, luego tener una tienda y eventualmente montar una franquicia en todo el país. Sí, usará la palabra franquicia.

Yo, un poco sorprendida, me preguntaré a mí misma: ¿cuándo dejé de ser así de ambiciosa? Sólo entonces comprenderé que aquella niña no vino a escucharme a mí, sino yo a ella.

NUNCA DIJE QUE FUERA UNA ESCENA REALISTA.

Mi momento de EPIC FAIL

Sin embargo, hace unos años una amiga me dio una muy buena idea que funcionaba de forma similar.

¿Qué pasaría si tu pudieses enviar una carta al futuro?

El concepto es algo similar al de una cápsula del tiempo, pero sin todos los juguetes, animales muertos y baratijas que los niños colocan sólo por diversión. La carta no es para mostrar lo que sucede en el tiempo actual en el que la escribas, sino para responder a la siguiente pregunta: ¿qué crees que tu yo del futuro necesite escuchar?

Miren la fecha, el año está por terminar, ¿no les parece el mejor momento para escribir esa carta y poner como fecha de entrega el 01 de enero del 2018? Esta actividad me parece un poco más productiva —y poética, como no. Y dramática, por supuesto— que hacer una simple lista de propósitos de Año Nuevo, que casi siempre decepcionan.

Que decepcion

No creo que el último día del año deba ser para castigarse por todas las cosas a las que no pudiste ponerles un ☑. En su defecto, es momento para comenzar a hacer planes optimistas y comenzar desde cero. Para una palmada en la espalda, no para una patada por el culo.

¿Cómo hacerlo?

Paso 1. Escribe tu carta. No trates de ser demasiado inteligente o especialmente dramático. Si finges ser alguien que no eres, tu yo del futuro lo notará y no querrá seguir leyendo. Recuerda que es un mensaje para ti mismo, así que usa las palabras más sinceras que consigas. Si no eres especialmente hábil con ellas, también puedes filmar un video o grabar una nota de audio. Registra el mensaje de la forma que consideres más apropiada para ti. El mejor momento para hacerlo es el 31 de diciembre, cuando todas las emociones y recuerdos están a flor de piel. Sin embargo, siempre puedes hacerlo antes o después. Cuando te sientas listo.

Paso 2. Selecciona un mensajero. Puede ser tu mamá, tu pareja o algún amigo muy cercano. Considera que esta persona guardará una parte muy personal de ti, así que no puede ser cualquiera. Asegúrate de que tu mensajero sea alguien capaz de cumplir con su misión: responsable, puntual y, sobre todo, que sienta mucho afecto por ti. Básicamente, alguien que siga estando allí para cuando el año termine. Si no confías en nadie para el trabajo, siempre puedes guardarla tú mismo. Sin embargo, esto tiene dos consecuencias:

  • No podrás compartir el vínculo de complicidad con alguien más.
  • Siempre tendrás la tentación de echarle un vistazo al mensaje antes de la fecha acordada.

Paso 3. Entrega tu carta al mensajero. Esta persona debe saber lo importante del rol que desempeña y el compromiso que significa. Puedes proponerle a tu mensajero que escriba su carta, y así ambos tendrán la responsabilidad compartida.

Paso 4. Da instrucciones. Tu carta debe llevar de alguna forma a tus manos antes del 31 de diciembre del año siguiente, para que puedas leerlo —verlo, escucharlo, etc.— una vez que el reloj marque las doce.

Paso 5. Espera pacientemente. Creo que sería algo estúpido explicar esta parte. Lo único que diré es: ¡sin trampas! Nada de esto tendrá sentido si revisas tu mensaje antes de tiempo.

Paso 6. Recibe tu mensaje. Y reencuéntrate con la persona que eras hace un año. Aunque no lo creas, 365 hacen bastante diferencia. El tiempo deja huellas. Te sorprenderás cuando lo hagas la primera vez.

Yo estoy por recibir mi primera carta del pasado, y honestamente no recuerdo mucho de lo que escribí en ella. Mi cómplice hizo un trabajo fabuloso, y llegó a mis manos sana y salva. La tengo debajo de mi almohada, esperando pacientemente hasta el 01 de enero.

¡Ya veremos que sucede!

¿TE GUSTÓ ESTA PUBLICACIÓN?

NO OLVIDES DARLE LIKE Y COMPARTIR EN LAS REDES SOCIALES. TAMBIÉN PUEDES CONOCERME UN POCO MÁS Y ECHARLE UN OJO AL RESTO DE MI MATERIAL HACIENDO CLICK AQUÍ.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s