Un poquito acerca de mí

Amante de la música, las historias y los perritos. Muy tarde se dio cuenta de que quería estudiar Ingeniería Mecatrónica y terminó en Comunicación Social (UCV). Lleva todos los días uno o dos libros en el bolso, aunque casi nunca los lee fuera de casa. Prefiere caminar antes que el autobús, pero el autobús antes que el metro.

No hablo mucho. O bueno, no suelo hablar mucho en frente de la gente. No es que sea demasiado tímida —que lo soy— para hacerlo, pero me gusta más escuchar. A veces te sorprendes de la cantidad de cosas que puedes descubrir cuando simplemente contemplas. Yo lo aprendí por las malas, supongo, pero hoy en día agradezco ser como soy. No me gusta llamar la atención. No me gustan los sitios ruidosos. Incluso a veces no me gustan las personas, no cuando están demasiado cerca. Pero cuando están lejos, cuando puedo verlas sin que ellas me veían a mí, sin que sepan que existo, me parecen fascinantes.

Oh, no. Ya pensarán que soy una especie de loca stalker.

tumblr_nr6xdlan5j1qj4315o1_500

Pero no se trata de eso. No es que no me interese por mi propia historia, pero —y esto sonará demasiado a excusa de niñita pequeña— es que la mía ya me la sé. Si todo lo que cuento girara en torno a mí, sería una realidad un poco distorsionada. Para hablar sólo de mí escribo un diario y ya. No, este espacio se trata de compartir cosas. Supongo que todo aquel que escriba cuentos, notas, novelas, canciones, cartas o cualquier formato que contenga una historia sabe de lo que hablo.

Los demás, pueden pensar que estoy loca. No me molesta.

7130516

¿Saben qué es gracioso? Que todo aquello que no me gusta me ayudara a encontrar lo que amo. Volvamos a la clásica anécdota de la muchacha tímida. Usualmente —nunca, nunca en realidad— hablo de mis sentimientos. No sé cómo hacerlo, e incluso a veces ni sé correctamente expresar lo que pienso. No me salen las palabras, por así decirlo. Es irónico, ¿verdad? Pasé muchos malos momentos por eso, hubo mucho que me hubiese gustado que los demás supieran. Pero como el ser humano tiene la necesidad de comunicarse —y en vista de que me costaba tanto hablar de eso—, comencé a escribirlo. Bueno, no exactamente, pero comencé a usar mis sentimientos para escribir historias. Era una especie de terapia, en realidad, y muchas de ellas no tenían nada que ver con los sentimientos que me impulsaban a teclear.

Entonces, un día una amiga me dijo “Me gusta cuando escribes porque puedo sentir cosas muy fuertes cuando lo leo”. No lo voy a negar, al principio me aterré. Siempre he querido poder conocer e interpretar a todos, pero me asusta que la gente sepa cosas de mí. Siento que me las están robando. Pero luego de todo el drama lo analicé mejor: ¿no se supone que para eso vive el humano? ¿Para dejar algo suyo sobre esta porción de espacio que llamamos nuestra realidad?

Por esa razón, si es que mis sentimientos son mi legado, definitivamente espero que les lleguen.

Si quieres saber más acerca de esta loquita que ama a los perritos, la música y que odia el metro, puedes leer las entradas de este espacio. Hay una parte de mí en cada una de ellas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s